Es cierto: atrás quedaron aquellos días de salas repletas de secretarias transcriptoras e inmensos escritorios cubiertos de diccionarios.Hoy en día realizamos gran parte de nuestro trabajo tecleando a toda velocidad en nuestros pequeños dispositivos, con la presión de responder cada vez más rápido los chats y correos.
Una mala escritura puede crear confusión, poca claridad y falta de coherencia. También, estos pequeños errores tienen el poder de hacernos ver menos inteligentes de lo que somos.
Te invitamos a escuchar esta interesante charla con nuestra invitada y especialista en el tema: Mina NU Guillermina Navarro.