Hasta las primeras grandes nevadas toda la zona austral se tiñe justamente con los colores del fuego…Amarillos, ocres, marrones y rojos. Un espectáculo de la naturaleza.
Los grandes protagonistas son los cambios en el follaje de dos especies típicas de la región son los ñires y lengas, que acompañan la estación con una variada paleta de amarillos, ocres, marrones y un predominante color rojo, a la vez que otra especie típica, el coihue, aporta la perenne variedad de verdes, de sus hojas desdentadas.
Esta es una porción de esta bella estación otoñal…La preferida por los fotógrafos.