Con pruebas parciales y arbitrarias, y testigos que recibieron apoyo económico por sus testimonios, condenaron a 13 años de prisión para Milagro Sala, dirigente social argentina y diputada del Parlasur, por asociación ilícita, fraude a la administración pública y extorsión, en el marco del juicio denominado “Pibes Villeros”, que investigó el desvío de fondos públicos.