Naamán fue sanado cuando dejó el orgullo y obedeció la palabra de Dios. La obediencia abre la puerta a la sanidad y a la bendición que solo Él puede dar.
Naamán fue sanado cuando dejó el orgullo y obedeció la palabra de Dios. La obediencia abre la puerta a la sanidad y a la bendición que solo Él puede dar.