Así como el paralítico de Betesda fue sanado tras muchos años de espera, recordamos que Jesús siempre está presente y dispuesto a obrar cuando damos un paso de fe y confiamos en Su poder.
Así como el paralítico de Betesda fue sanado tras muchos años de espera, recordamos que Jesús siempre está presente y dispuesto a obrar cuando damos un paso de fe y confiamos en Su poder.