Cuando nuestras palabras no son escuchadas, y no surten un efecto en acciones, o en el cambio esperado, solemos caer en frustración. Difícil es para el hombre, someter su voluntad a palabras dadas por hombres...
Cuando nuestras palabras no son escuchadas, y no surten un efecto en acciones, o en el cambio esperado, solemos caer en frustración. Difícil es para el hombre, someter su voluntad a palabras dadas por hombres...