El Universo, en un comienzo, estaba atrapado dentro de un huevo cósmico y, en su interior, convivían las fuerzas vitales opuestas del yin y el yang, logrando un equilibrio.
El Universo, en un comienzo, estaba atrapado dentro de un huevo cósmico y, en su interior, convivían las fuerzas vitales opuestas del yin y el yang, logrando un equilibrio.