Una de las más grandes lecciones que me ha dado el voleibol, el emprendimiento y la vida...es aprender a ir a tu paso. No hay prisa de nada siempre y cuando estés dando tu máximo esfuerzo sin expectativas y sobre todo sin lastimarte. Te cuento unas de las dos grandes lesiones que el deporte y la vida me dieron por intentar ir más rápido de lo que podía y espero te sirva de algo para poder vivir mejor cualquier reto que estés enfrentando.