Nos toman por sorpresa, son totalmente eventuales, pero más de una vez nos puede pasar de que en el viaje de la vida tengamos trazado un circuito hacia donde queremos ir y suceda que una parada imprevista trastoque nuestra ruta. Tenemos dos opciones, o esa parada resulta en el final de nuestro circuito, y no nos permite llegar a destino, o simplemente , tomará su tiempo resolver la cuestión que nos haya detenido, y sin perder nuestro norte resolvamos ese imprevisto y sigamos hacia nuestra meta. La desicion está en casa uno.