Deut.11:26 “Mira”, (Reé) hoy presento ante ustedes la bendición y la maldición. (27) La bendición, si obedecen los mandamientos de IHVH, su Elohim, que yo les ordeno hoy. (28) Y la maldición, si no obedecen los mandamientos de IHVH, su Elohim, y se apartan del sendero que yo les prescribo hoy, siguiendo a ídolos de otros, de los que jamás supieron.
Reé tiene como raíz hebrea: raá, que significa principalmente, entre tantas cosas, “Mira”. Pero en este contexto es un llamado del Todopoderoso a través de las palabras de Moshé, diciendo: despierta y “Mira”, pon atención a lo que tengo que decirte; abre tu entendimiento y dedícate a reflexionar sobre los diferentes caminos de la vida, y a haz uso de tu libre albedrío para escoger entre la bendición y la maldición en función de la obediencia o desobediencia de los mandamientos que exijo por medio de Mi Torá.
«El verso no dice “Escucha”, sino “Mira”. El testimonio que uno obtiene a través del sentido de la vista es irrevocable, y no así el que se obtiene a través del oido–lo que uno ve, tiene para sí el status de indiscutible y definitivo, a diferencia de lo que uno escucha, que puede prestarse a interpretaciones. El verso intenta transmitir que la bendición que recibirás si observas las normas de IHVH no es un mero rumor que pudiste haber escuchado y que eventualmente pueda cumplirse o no; se trata más bien de una evidencia tan real y tangible como si la pudieses ver con tus propios ojos.»
Nos encontramos con el consejo de Moshé para que el Israelita haga uso del bien tan preciado que posee todo ser humano: el libre albedrío.