A pocos días del derbi gallego, el Celta de Vigo sigue en plena reconstrucción. Los cambios ocurridos en banda -Sisto y Bongonda- y las bajas de Orellana y Marcelo Díaz han restado al conjunto de Berizzo un equilibrio ofensivo en términos de ritmo y pausa que ha ralentizado su arranque de temporada. Eso ha repercutido en su presión tras pérdida y en tener que multiplicar las labores de Iago Aspas. De todas esas circunstancias charlaron Alejandro Arroyo y Albert Morén.