Karol Galindo, vino como esas cosas buenas que pasan y no te esperas que sean tan buenas. De esos aprendizajes que te dejan la carita sonriendo y te alivian. Porque la vida con sus muchos estímulos, con sus pocas ganas de rutina, con sus automatismos, necesita un poco de esa sabiduría que nos dejó ella en su manera de entender el cuerpo y como baila y debería bailar en este escenario de cemento.
PASAJERA NÚMERO 29 - KAROL GALINDO
Ya disponible!
Entrevista: Anyelo Zeña
Edición: Gonzalo Tello
Locación: Siroko Café