Alejandro Magno, hijo del rey Filipo II de Macedonia, fue uno de los grandes líderes y conquistadores de la historia antigua. Desde muy joven, Alejandro demostró su habilidad como jinete y estratega militar, logrando domar al caballo Bucéfalo cuando tenía solo 9 años. Tras la muerte de su padre, Alejandro se convirtió en rey de Macedonia a los 20 años y se embarcó en una ambiciosa campaña de conquista del Imperio Persa.