Maravilloso pasaje de Juan Antonio Cebrián dedicado a William Shakespeare y Robert Green en sus enemigos íntimos.
Polémicas en el mundo literario de la época donde unos a otros se acusaban de mediocres o plagiadores. Shakespeare, siempre en el punto de mira de sus detractores que, incluso llegaron a decir que era un mujer o que tenía un "negro" que le escribía sus obras se defendió diciendo que simplemente mejoró las ideas de otros.