Que las inteligencias artificiales cada vez influyen más en nuestra vida cotidiana, nadie lo puede discutir. ¿Pero qué puede pasar cuando dejamos que una máquina reemplace a una persona para atender nuestras facultades mentales?
Que las inteligencias artificiales cada vez influyen más en nuestra vida cotidiana, nadie lo puede discutir. ¿Pero qué puede pasar cuando dejamos que una máquina reemplace a una persona para atender nuestras facultades mentales?