La noche es sinónimo de vidas arruinadas, hogares rotos, ruina moral, etc. Hoy Jesús nos hace el mismo llamado: pasemos al otro lado. No hay paz después de la tormenta, con Cristo hay paz en medio de la tormenta.
La noche es sinónimo de vidas arruinadas, hogares rotos, ruina moral, etc. Hoy Jesús nos hace el mismo llamado: pasemos al otro lado. No hay paz después de la tormenta, con Cristo hay paz en medio de la tormenta.