Seguramente conoces a gente muy inteligente que ha fracasado, que se queda en la mediocridad o el conformismo. Quizás has sabido de personas paupérrimas que se convirtieron en millonarios, la única diferencia entre las primeras y las segundas es el gran poder de decisión y determinación, un dedo ardiente por lograr lo que consideran valioso en su vida y sin importar cuántas veces hayan caído o que obstáculos se han enfrentado, logran su cometido. La determinación es pasión y perseverancia para alcanzar las metas a largo plazo. Determinación es resistencia.