En este tiempo serás tentado a rendirte, a no actuar según las promesas de Dios y tomar decisiones según la crisis que atravesamos. ¡NO LO HAGAS! Aún cuando no sientas el deseo, sigue caminando hacia la tumba vacía. Quédate en el lugar donde Jesús pueda encontrarte y escucha detenidamente.
La tristeza tal vez te robe la noche pero no puede robarte la vida