Trata de que en la actualidad los sacerdotes y pastores o seudopastores, no ayudan, solo se enriquecen por medio de la fé, han decidido tener el control de masas y viven de la venta de la fé, no ayudan, no aportan, pero si piden y exigen mediante el miedo al desacato bíblico, son descarados por vivir como reyes y virreyes, sin importar lo que pase fuera de su burbuja.