Hoy vamos a hablar de patrimonio, pero no únicamente de monumentos o edificios históricos. Vamos a hablar también de memoria colectiva, de identidad y de cómo la sociedad puede participar activamente en la protección de aquello que considera importante conservar. Porque el patrimonio no depende sólo de las administraciones: muchas veces comienza con la sensibilidad y la implicación de ciudadanos concretos.