Cuando nuestro mundo es sacudido, es fácil que se propague el miedo. Pero en éste tiempo es más importante que nunca confiar en quién es Dios y en cómo Él dice que podemos vivir, sin miedo.
Cuando nuestro mundo es sacudido, es fácil que se propague el miedo. Pero en éste tiempo es más importante que nunca confiar en quién es Dios y en cómo Él dice que podemos vivir, sin miedo.