La Biblia es inspirada por Dios y sigue vigente hasta hoy, no ha perdido su eficacia, consistencia, poder, ni esencia; porque Dios es inmutable. Jesucristo habló por Parábolas, para que todos entendieran. Si un padre de familia es capaz de atender la petición de su hijo; con mayor razón, nuestro Padre celestial, está dispuesto en cualquier momento, para atender nuestra necesidad.