En 1475 Pedro Arbués juró su nuevo cargo como canónigo de la Seo de Zaragoza y, curiosamente, acabaría siendo asesinado unos años más tarde en la misma catedral zaragozana por ser el inquisidor general del reino de Aragón.
En 1475 Pedro Arbués juró su nuevo cargo como canónigo de la Seo de Zaragoza y, curiosamente, acabaría siendo asesinado unos años más tarde en la misma catedral zaragozana por ser el inquisidor general del reino de Aragón.