A todos nos gustaría trabajar en un ambiente en el que la comunicación es sencilla y llegamos a acuerdos y al entendimiento de forma eficiente ya sea en reuniones o en nuestro día a día, organizando el trabajo, aterrizando proyectos, etc.
A menudo, sucede que nos cuesta cumplir con los tiempos de inicio y finalización de reuniones, no caer en interpretaciones sobre lo que estamos escuchando, dejar de practicar la escucha activa, etc.
Pues bien, existe una herramienta llamada visual thinking que nos ayuda a mejorar la comunicación.