No vamos a llorar por no haber alcanzado la clasificación, ni mucho menos. Los que tendrían que llorar tendrían que ser los fans de los Azulejos, Rays o Marineros si llegan a quedar eliminados. Los outsiders seguimos siendo nosotros sin lugar a dudas y el super-hiper-mega objetivo de estar en 500 al final de la temporada sigue estando al alcance de la mano. Quedan 11 juegos y solo necesitamos 2 victorias más para asegurarnos terminar el año al menos con los mismo ganados que perdidos. Algo que ninguno de nosotros pensó sería posible a principio de año. Ni siquiera yo, que me considero muy optimista.