¿Quién dijo que las versiones no pueden compararse con el original? El original manipulado refleja el ocaso de lo sagrado. No hay nada intocable, todo se puede modificar. La copia que transforma el referente, nos remite al precedente y al mismo tiempo nos lo extraña. Si AC/DC tocaran bluegrass o Smoke on the water se bailara a ritmo de salsa. Si “Killing in the name of” sonara a ritmo de vientos o un hit de los Beatles fuera “All you need is BLOOD”. Si Metallica y Guns’ & Roses tocaran en un casino de Las Vegas o Britney Spears hiciera una gira con Sepultura. Si el “Paquito chocolatero” perteneciera a la banda sonora de Rocky… Todo es posible. Viva la sub-versión. Viva la per-versión.