Quienes han engordado hasta la indecencia su patrimonio con la sanidad y la enseñanza privada, o con la construcción de miles de adosados en terrenos recalificados, antes preferirán que les arranquen un brazo que dejar de ser los amos de la mamandurria
Quienes han engordado hasta la indecencia su patrimonio con la sanidad y la enseñanza privada, o con la construcción de miles de adosados en terrenos recalificados, antes preferirán que les arranquen un brazo que dejar de ser los amos de la mamandurria