De verdad, que en el terreno los Tigres nunca parecieron superiores a los Orioles. Lo que pasa es que de nuevo vimos la peor versión de los Orioles en cuanto a la parte ofensiva. Todo lo que se desperdició en el juego del viernes lo pagamos en el del sábado. Solo nos queda salir de Detroit con uno ganado al menos y regresar con 3 ganados y 3 perdidos de esta mini gira por Missouri y Michigan.