Por Pablo Callejón
Quienes arman operaciones, crean estados de irritación social, amenazan con títulos de tapa y dan una batalla de mercado contra la política, no son medios de comunicación. Se trata de grupos económicos que, entre sus unidades de negocios, cuentan con diarios, canales de televisión, radios y páginas web, que se emiten o propagan a través de sistemas de cable o redes de fibra óptica que también les pertenecen. Su plan no es hacer periodismo. Al menos, no es el único objetivo, ni el que priorizan. No actúan como actores de servicio. ..