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18 Julio 2020
*Permanecer. Parte 2*
*Visita:* https://www.conexiondevida.org/
ORACIÓN
Señor, ayúdame a permanecer en ti, amando a mis semejantes, practicando un amor no fingido, para que busque el bien del prójimo sin egoísmo ni contiendas. Amén
LEE LA PALABRA DE DIOS
“El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.” 1 Juan 2:10
REFLEXIÓN
El segundo principio para permanecer en Cristo es Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos y es que en nuestra vida diaria nos desestabiliza en gran manera tener conflictos con nuestro hermano o con nuestro prójimo, porque no fuimos creados para ser solitarios y aislados, sino para compartir y tener comunión unos con otros (1 Juan 1:7). Y estos conflictos surgen de la falta del amor de Dios en nuestro corazón. Si amamos, permanecemos en Dios, y si verdaderamente estamos en Cristo, amamos a nuestro hermano.
Si amamos a nuestro hermano no tropezamos ni hacemos caer a nuestro hermano, al contrario, estamos dispuestos a levantarlo cuando se presentan problemas en su vida.
Si odiamos o guardamos resentimiento, no sabemos por dónde caminar en la vida, nuestro camino es confuso e incierto (1 Juan 2:11), es como si anduviéramos en medio de la oscuridad de la noche, sin una lámpara.
Así que estamos llamados a la luz, amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y a solucionar con amor todo conflicto con nuestro hermano; si practicamos esto, permanecemos en Cristo.
ALABANZA
https://www.youtube.com/watch?v=SdoTbQkS9wQ
By Conexión de Vida18 Julio 2020
*Permanecer. Parte 2*
*Visita:* https://www.conexiondevida.org/
ORACIÓN
Señor, ayúdame a permanecer en ti, amando a mis semejantes, practicando un amor no fingido, para que busque el bien del prójimo sin egoísmo ni contiendas. Amén
LEE LA PALABRA DE DIOS
“El que ama a su hermano, permanece en la luz, y en él no hay tropiezo.” 1 Juan 2:10
REFLEXIÓN
El segundo principio para permanecer en Cristo es Amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos y es que en nuestra vida diaria nos desestabiliza en gran manera tener conflictos con nuestro hermano o con nuestro prójimo, porque no fuimos creados para ser solitarios y aislados, sino para compartir y tener comunión unos con otros (1 Juan 1:7). Y estos conflictos surgen de la falta del amor de Dios en nuestro corazón. Si amamos, permanecemos en Dios, y si verdaderamente estamos en Cristo, amamos a nuestro hermano.
Si amamos a nuestro hermano no tropezamos ni hacemos caer a nuestro hermano, al contrario, estamos dispuestos a levantarlo cuando se presentan problemas en su vida.
Si odiamos o guardamos resentimiento, no sabemos por dónde caminar en la vida, nuestro camino es confuso e incierto (1 Juan 2:11), es como si anduviéramos en medio de la oscuridad de la noche, sin una lámpara.
Así que estamos llamados a la luz, amando a nuestro prójimo como a nosotros mismos, y a solucionar con amor todo conflicto con nuestro hermano; si practicamos esto, permanecemos en Cristo.
ALABANZA
https://www.youtube.com/watch?v=SdoTbQkS9wQ