Esta es una historia realista. No porque haya pasado exactamente así, sino porque pasa todos los días.
Es la historia de un hombre que decía no querer elegir, y de una mujer que decidió no quedarse donde tenía que explicarse.
No hay villanos caricaturescos. Hay silencios. Ambigüedades. Y límites que llegan tarde… o a tiempo.
Si alguna vez fuiste “la chica con la que no pasaba nada”, este episodio es para ti.