Una de las obsesiones de los jefes de programas de todas las emisoras en las que he trabajado, es que en verano la programación radiofónica ha de ser refrescante. Como si eso tuviera algún tipo de significado. Refrescante, en el argot periodístico, es equivalente a ligero, sin substancia, que no haga pensar. Pues bien, la selección musical de esta semana es refrescante, pero con toda la substancia habitual en Perpetuum Mobile.