El aumento de la inflación en América del Norte y Europa ha generado preocupación en los bancos centrales. Sin embargo, se espera que la inflación regrese a niveles cómodos para los bancos centrales para finales de 2024. Además, los mercados laborales en varias economías importantes han comenzado a equilibrarse, lo que indica posibles mejoras en las condiciones de empleo. Esta combinación de inflación controlada y un crecimiento más lento crea un entorno favorable para recortes de tasas de interés en el próximo año.