Ayer me monte en mi moto y el piloto automático, me llevo a la puerta de tu casa. Fue una puta paranoia. Pero allí estaba yo, junto al canal, teniendo al alcance de mi mano tu timbre, ese 9a, ese ático que tantas y tantas entradas me ha inspirado…
Necesitaba llamar. Necesitaba calmar mi nueva desilusión atrapada entre tus labios. En nuestras risas. Hacer el amor y desconectar del mundo a los pies de tu cama…
Sentir tus besos. Sentir tus caricias. Sentir esa forma tan loca de desconectar de mis desilusiones: familiares, emocionales, laborales… daba igual, ayer tenia de todas…
Necesitaba sentirlo todo. Lo necesitaba era una puta y asquerosa sensación que me quemaba por dentro. Dude unos segundos pero al final. Miré a mi alrededor. Vi los árboles, los patos y ese trocito de naturaleza por el que tantos días hemos paseado…
Y decidí que lo más inteligente era no remover el pasado, porque no me guste mi presente y me de mogollón de miedo el futuro… regresar al pasado no hará más que desenterrar todo para un rato… y luego te quedarás y me quedare peor…