Las bibliotecas siempre han coleccionado, proporcionado y conservado archivos musicales, desde partituras a música grabada. En los últimos años además de esta información las bibliotecas están diseñando nuevos servicios relacionados con las necesidades de información y el aprendizaje, incluyendo el préstamo de instrumentos musicales, o incluso aquellas más dotadas trabajan con edición de audio, vídeo y algunas hasta han incorporados a sus espacios de creación estudios de grabación. En el programa también se recogen algunas de las fuentes de información digital que van desde grabaciones, colecciones, aplicaciones y otros recursos de interés musical.