En la entrevista con Adela Villoria, autora de "Diario de Pepín", ella comparte su visión y proceso creativo al escribir desde la perspectiva de un cachorro. Villoria se inspiró en la curiosidad y pureza de los animales para crear una voz narrativa que, aunque inocente, también muestra una astucia inherente a los animales. La autora destaca cómo Pepín, el protagonista, transmite una mezcla de ternura y perspicacia, lo que permite que los lectores conecten profundamente con el personaje. Aunque Diario de Pepín no está dirigido estrictamente al público infantil, Villoria señala que tiene un toque lúdico que atrae tanto a niños como a adultos, invitando a reflexionar sobre el amor y la conexión entre humanos y animales. Según la autora, los animales tienen una sabiduría especial que puede guiarnos en nuestro crecimiento personal, algo que Pepín refleja al enseñar la importancia del amor incondicional y la necesidad de dar y recibir afecto.