Hay platos de toda la vida que están desapareciendo de las cartas de los restaurantes casi sin que nos demos cuenta. Productos y recetas tradicionales que huelen a casa, a infancia, a chup chup, a enseñanzas en la cocina de madres a hijas. Y sin embargo, hoy parecen fuera de lugar en cartas llenas de fusión y nuevas técnicas de cocina.