Si solo una persona al ver a Michael Jordan de Niño practicando una y otra vez contra el tablero de su casa le hubiese convencido de dejar su sueño de lado, la historia se perdería el conocerle.
Para Emiliano Castañeda Ventura está claro que ninguna prueba que se le presente en su camino es tan grande como su sueño de ser un jugador de basquetbol profesional, y a su temprana edad sabe que está Prohibido Rendirse.