London muestra que la naturaleza no es cruel es indiferente no castiga si sigues sus propias reglas los hombres que cambiaron hace lo hacen sin asombro con los rostros cubridos en el hielo
London muestra que la naturaleza no es cruel es indiferente no castiga si sigues sus propias reglas los hombres que cambiaron hace lo hacen sin asombro con los rostros cubridos en el hielo