En este poema la poetisa rinde homenaje al Santo Niño de Gaucin, en el día ocho de septiembre de cada año, que es cuando se conmemora el aniversario de su aparición a Juan Ciudad en un paraje de este pueblo llamado la Adelfilla, don le hizo la premonición de que "Granada seria su Cruz". La premonición se cumplió y Juan Ciudad murió en Granada después de haber hecho innumerables obras de caridad y desde entonces se le conoce como San Juan de Dios.