Cada vez que uno rasca un poco y mira lo que está pasando con la política catalana, se queda uno alucinando. En Cataluña ya hace demasiado tiempo que los políticos solo miran su culo y no miran más allá. La huida de empresas de Cataluña en los últimos años debería ser motivo suficiente para que dejaran de lado sus idioteces identitarias y se pusieran a trabajar en favor de los ciudadanos.