Un viernes que no es cualquiera, día en que se realizó el mayor acto de amor, Dios mandó a su Hijo Jesús a morir por nuestros pecados, para tener Vida Eterna.
Un viernes que no es cualquiera, día en que se realizó el mayor acto de amor, Dios mandó a su Hijo Jesús a morir por nuestros pecados, para tener Vida Eterna.