Podríamos echarle la culpa a la tienda, a la marca o incluso a la vendedora, sin embargo en muchas ocasiones la falta de conocimiento sobre nuestro estilo, la falta de noción respecto a nuestra silueta o incluso una mala elección de horario puede influir en cómo lidiamos con las compras.
Hagamos catarsis y un poco de reflexión sobre estos momentos donde parece que todo está en nuestra contra al ir a elegir una prenda.
Más allá de los consejos que puedas escuchar, me encanta que nos envíen consultas al correo, eso también sirve para armar una lista de temas de los cuales podemos hablar.