No te has preguntado ¿Para qué demonios me sirvio aprender eso en la escuela?
Y es que... honestamente pudimos aprovechar mejor el tiempo y prepararnos en cosas que nos llamaban la atención y nos motivaban a crecer. Es muy absurdo pensar que todas las personas pueden ser educadas y evaluadas de la misma manera, pues cada una tiene sus propios procesos y progresos, sus propias convicciones y pasiones... Su propia identidad.