El ser humano es un animal comunicativo; necesita tanto comunicarse como que se comuniquen con él. Y es que no solo su supervivencia depende de ello, sino incluso su evolución.
Si tenemos esto en cuenta ¿como es posible que seamos tan malos comunicadores? En la época actual desde que somos niños vamos a la escuela y estamos en ella (de media) un cuarto de nuestra vida, hasta los veinte años más o menos.