¿Qué estás recibiendo a diario? La forma en que interpretamos las cosas que escuchamos nos llevan a reaacionar y en la mayoría de los casos, a preocuparnos por los problemas que surgen al rededor. SIn embargo, la palabra de Dios nos dice que "Por tanto os digo: No os afanéis por vuestra vida, qué habéis de comer o qué habéis de beber; ni por vuestro cuerpo, qué habéis de vestir. ¿No es la vida más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido?" (Mateo 6:25)