La verdad es que ser niños (inmaduros) tiene beneficios. La vida de un adulto tiene responsabilidades que pueden generar miedo. Los cambios del crecimiento son retos que a veces no queremos confrontar por nuestra zona de comfort. A veces, los padres son los causantes de que haya adultos inmaduros. A veces los adultos de nuestra vida nos muestran una imagen negativa de adultez en la cual nosotros rehusamos convertirnos.