Las series contra Rangers y Piratas dejaron un resultado que nos permite soñar con alcanzar esos juegos adicionales de Octubre que tanta ilusión nos hacen. Se ganaron 5 y se perdió 1. Eso sí, la derrota fue horrible aunque sea verdad que Spenser Watkins haya tenido mala suerte. 13 retirados de forma consecutiva hacían presagiar otra barrida, pero de un momento a otro empezaron a caer los sencillos por todas partes. Y la fórmula de Pittsburgh era simple: un sencillo, un robo de base y otro sencillo. O base por bolas, toque de bola y sencillo. Otra carrerita.