• Por Gustavo Dovis
Una de las herramientas jurídicas más eficaces es la acción de amparo. Es un proceso simplificado en tiempos (se resuelve rápido) y en su forma también.
Su principal objetivo es reparar de manera urgente y eficaz un derecho que se está viendo vulnerado. Para que proceda la acción de amparo tiene que existir la urgencia en el caso. El juez puede tomar resoluciones escuchando a una sola de las partes.
Por eso muchos amparos están vinculados con el derecho a la salud, que no puede esperar los tiempos de la justicia.
Suele echarse mano al amparo para solicitar el acceso a un medicamento o tratamiento, tal como vimos esta semana con el caso de Lolo, que el juez federal Arturo Ochoa resolvió en pocas horas obligar al Estado y a las obras sociales. Tengamos en cuenta que el Estado nacional es el garante de la salud de todos los habitantes, es por ello que los amparos no van solo contra la obra social sino, subsidiariamente, contra el Estado.