Por: Luis Ernesto Misulinich Orea
«Creo que hay que reservar el término “racismo” o la expresión “discurso racista” a algo que, en el fondo, no fue más que un episodio particular y localizado, de ese gran discurso de la guerra o la lucha de razas.» (Foucault, 1976, pp.67)
No es una sorpresa que el posmodernismo nos evoque una nueva interpretación de la realidad, y la mantenga gracias al discurso hegemónico de los distintos lobbys sociales (o debería llamar políticos). Para Foucault, el distinto actuar del Estado ha llevado a entender el esquema del Biopoder, encontrando en la sociedad derrotada la contra historia y emanciparla. Esto es, esclarecer que la lucha o reivindicación de los oprimidos ya tuvo un lugar y momento fulminante. Hoy, se pone en duda tal progreso y se recurre a una nueva victimización, que más que dar poder, lo quita.